Análisis de Terrifier: The ARTcade Game

Art the Clown se cuela en un rodaje donde nada sale como estaba previsto

 

El universo de Terrifier se abre paso en el mundo de los videojuegos con una propuesta que parece hecha a medida para la personalidad de su protagonista. Terrifier: The ARTcade Game es un beat ’em up de estética retro desarrollado por el estudio español Relevo y editado por Selecta Play, que llegó a PC y consolas el pasado 21 de noviembre de 2025.

 

En nuestro caso, hemos podido probar la versión de PlayStation 5 gracias a una clave facilitada por Selecta Play.

 

La propuesta combina acción lateral, pixel art, humor negro y una cantidad considerable de violencia para trasladar las matanzas de Art the Clown al lenguaje de las recreativas clásicas de los años 80 y 90.

Y lo hace con una premisa bastante particular: esta vez no tendremos que entrar en una película de Terrifier. Nosotros somos Art the Clown y vamos a destrozar el rodaje de una película sobre nosotros mismos.

 

Un rodaje que se convierte en una carnicería

 

En Terrifier: The ARTcade Game nos ponemos en la piel de Art the Clown, el siniestro e impredecible villano de la saga Terrifier, aunque también podremos encontrarnos con otros personajes emblemáticos de este universo.

Cada fase representa un set de rodaje en el que un equipo está produciendo una película basada en los crímenes de Art.

El problema es que el propio Art aparece en escena.

Nuestra misión será avanzar por estos escenarios cinematográficos, destrozar decorados, acabar con los trabajadores del rodaje y convertir cada escena en una auténtica carnicería pixelada.

La idea encaja especialmente bien con el personaje y permite al juego jugar constantemente con referencias a la franquicia, mientras convierte cada nivel en una especie de escenario cinematográfico que podemos destruir a nuestro paso.

El resultado es una aventura que no pretende tomarse demasiado en serio y que utiliza el humor negro como uno de sus principales ingredientes.

 

Un beat ’em up de la vieja escuela

 

La estructura jugable es reconocible desde el primer momento.

Elegimos personaje, entramos en un escenario y comenzamos a avanzar de izquierda a derecha mientras nos enfrentamos a oleadas de enemigos hasta llegar a los enfrentamientos contra los jefes.

El sistema de control apuesta por la accesibilidad y recupera los fundamentos de los beat ’em up clásicos, con ataques básicos, ataques fuertes, saltos, movimientos especiales, agarres y diferentes remates contextuales.

Las posibilidades pueden variar dependiendo del personaje utilizado, pero la filosofía general es clara: entrar en una fase, repartir golpes y utilizar todo lo que tengamos a nuestra disposición para avanzar.

Y, por supuesto, el juego aprovecha constantemente la personalidad de Art para convertir la violencia en parte del espectáculo.

 

Pixel art sangriento con espíritu de recreativa

 

Uno de los elementos que más destaca es su apartado visual.

Terrifier: The ARTcade Game apuesta por un pixel art muy detallado que recupera la estética de los juegos de acción de las décadas de los 80 y 90, pero adaptándola completamente al universo creado por Damien Leone.

Los personajes, enemigos y escenarios están cargados de detalles, mientras que las animaciones dibujadas a mano buscan transmitir la personalidad exagerada de Art the Clown.

Sus gestos, poses y movimientos ayudan a que incluso los momentos más violentos tengan un componente de humor y espectáculo.

La sangre también tiene un protagonismo evidente. Los golpes, armas y remates están acompañados por una buena dosis de gore, llevando la violencia característica de las películas a un terreno mucho más caricaturesco y arcade.

Es precisamente esa combinación entre estética retro y violencia exagerada la que hace que el juego tenga una identidad visual bastante reconocible.

 

Un arsenal a la altura de Art

 

Como buen beat ’em up, las manos no serán nuestra única herramienta.

Durante las fases podremos utilizar diferentes armas para enfrentarnos a nuestros enemigos, incluyendo elementos tan reconocibles dentro del género como motosierras y cuchillos de carnicero.

El arsenal permite convertir los combates en auténticos baños de sangre y proporciona diferentes posibilidades para afrontar las oleadas de enemigos.

A esto se suman los ataques especiales y los remates contextuales, que son una de las partes más llamativas del juego.

Los remates buscan combinar violencia y humor, ofreciendo algunas de las situaciones más exageradas de cada enfrentamiento.

 

Escenarios con diferentes caminos

 

La aventura nos llevará por múltiples escenarios, cada uno con sus propios enemigos y situaciones.

Además, las fases cuentan con diferentes caminos que podremos explorar, lo que añade algo más de variedad al recorrido y permite descubrir diferentes zonas mientras avanzamos.

Al final de estos recorridos nos esperan los enfrentamientos contra los jefes, diseñados para poner a prueba nuestras habilidades y aumentar progresivamente la intensidad de las partidas.

La estructura mantiene así uno de los elementos fundamentales de los beat ’em up tradicionales: avanzar, enfrentarse a grupos de enemigos, superar obstáculos y prepararse para el jefe que nos espera al final.

 

Hasta cuatro jugadores

 

Uno de los grandes atractivos de Terrifier: The ARTcade Game es su componente cooperativo local, aunque en mi caso lo he probado solo.

Hasta cuatro jugadores pueden formar equipo para enfrentarse juntos a los diferentes desafíos del juego.

La experiencia está pensada para convertirse en un auténtico festival de caos cuando se juntan varios jugadores frente a la pantalla, aunque también existen posibilidades para que la cooperación no sea precisamente lo único importante.

 

El juego incluye diferentes modos de juego que permiten variar la experiencia y adaptar las partidas a diferentes tipos de sesiones.

En total encontramos seis modos de juego diferentes, desde propuestas pensadas para partidas rápidas hasta otras que buscan ofrecer un desafío más prolongado.

 

Música chiptune para completar el homenaje

 

El apartado sonoro también sigue la dirección marcada por el resto del proyecto.

Terrifier: The ARTcade Game cuenta con una banda sonora de inspiración chiptune que encaja con su estética pixel art y refuerza la sensación de estar ante una recreativa de otra época.

La música de 8 bits acompaña los combates y los diferentes escenarios, completando ese homenaje a la edad dorada de los videojuegos arcade.

 

Una adaptación que entiende su licencia

 

Uno de los principales aciertos de Terrifier: The ARTcade Game está en cómo utiliza la licencia.

En lugar de limitarse a convertir a Art the Clown en un personaje dentro de un beat ’em up convencional, el juego construye una premisa alrededor de aquello que hace reconocible a la saga: sus asesinatos, su humor negro, sus situaciones absurdas y, sobre todo, la propia figura de Art.

La idea de convertir cada nivel en un rodaje de una película sobre el propio personaje permite introducir referencias a Terrifier y, al mismo tiempo, justificar que el jugador pueda recorrer diferentes escenarios repartiendo golpes y provocando auténticos baños de sangre.

Todo ello se presenta con una estética retro que funciona especialmente bien con el tono exagerado de la franquicia.

 

Características principales

 

• Beat ’em up lateral de acción inspirado en los clásicos de los años 80 y 90.

• Art the Clown como protagonista.

• Otros personajes emblemáticos del universo Terrifier.

• Pixel art detallado y animaciones dibujadas a mano.

• Grandes dosis de gore, humor negro y violencia caricaturesca.

• Múltiples armas, incluyendo motosierras y cuchillos de carnicero.

• Ataques especiales, agarres y remates contextuales.

• Diferentes escenarios con varios caminos que explorar.

• Combates contra jefes.

• Cooperativo local para hasta cuatro jugadores.

• Seis modos de juego diferentes.

• Banda sonora chiptune de inspiración retro.

• Numerosas referencias al universo Terrifier.

 

Una matanza convertida en arcade

 

Terrifier: The ARTcade Game entiende perfectamente qué tipo de producto quiere ser. No pretende reinventar el género beat ’em up, sino utilizar sus mecánicas más reconocibles para construir una experiencia completamente alrededor de Art the Clown.

El resultado es una propuesta directa, sangrienta y especialmente enfocada a quienes disfrutan de la franquicia y de los clásicos juegos de acción arcade.

Su estética pixelada, las animaciones, el gore, los remates y la posibilidad de jugar con hasta cuatro personas consiguen que la matanza tenga un componente especialmente festivo.

Y quizá esa sea la mejor manera de resumirlo: coge el caos y la violencia de Terrifier, mételos dentro de una recreativa de los 90 y deja que Art haga el resto.

Publicar comentario