Neon Dodge: aquí no puedes disparar, así que aprende a esquivar… o prepárate para morir
Mavixen propone un frenético bullet hell de estética vaporwave donde debes aprender de cada una de tus muertes
Hay algo que llama especialmente la atención cuando pensamos en un bullet hell: normalmente tenemos que disparar mientras esquivamos una cantidad absurda de proyectiles.
Neon Dodge decide quitarte precisamente esa primera opción.
El título desarrollado por Mavixen, ya disponible en Steam, nos coloca ante un bullet hell frenético de estética vaporwave en el que no podemos disparar. Nuestra única forma de avanzar será aprender a movernos, esquivar y utilizar correctamente las diferentes habilidades que iremos encontrando.
Porque en Neon Dodge prácticamente todo puede matarnos.
Y, por suerte, prácticamente todo puede esquivarse.
Sobrevive sin disparar
La premisa de Neon Dodge es sencilla, pero cambia por completo la manera de enfrentarnos a este género. No tenemos que preocuparnos de eliminar a nuestros enemigos. Tenemos que sobrevivir a ellos.
Una misteriosa Voz será la encargada de lanzarnos diferentes desafíos mientras avanzamos por los niveles. Nuestra misión será superar cada prueba y evitar que el contador de muertes se dispare hasta el infinito.
Y no parece una amenaza especialmente vacía. El juego incluso cuenta con un logro para quienes sean capaces de no morir nunca. Así que cada partida puede convertirse también en un intento de demostrar hasta dónde llegan nuestros reflejos.
Los cores son la llave para avanzar
Para completar los niveles tendremos que recoger los cores amarillos que se nos indiquen. Aparentemente parece una tarea sencilla: localizar los objetivos y recogerlos antes de continuar.
El problema es que algunos de estos cores pueden tener efectos inesperados, por lo que no siempre podremos acercarnos a ellos sin pensar previamente en las consecuencias.
Esto convierte la recolección en otra parte del desafío y evita que simplemente nos limitemos a correr de un punto a otro.
Esquivar es nuestra mejor arma
Al no poder disparar, el movimiento se convierte en el elemento fundamental de Neon Dodge.
Podremos desplazarnos por los escenarios y utilizar el botón de esquiva para atravesar a los enemigos, evitando así los peligros que intentan acabar con nosotros. Pero hay una regla que tendremos que aprender rápidamente: si chocamos contra cualquier elemento de color rojo, moriremos.
La propuesta se basa precisamente en aprender a identificar las amenazas y reaccionar en cuestión de segundos. Los proyectiles, los enemigos y los obstáculos pueden convertirse en auténticas trampas, pero el juego está diseñado para que encontremos una manera de evitarlos.
El color también puede matarte
Otra de las mecánicas que tendremos que dominar es el cambio de color. Durante los niveles encontraremos zonas verdes y zonas azules. Nuestro personaje podrá cambiar entre ambos colores para poder atravesarlas. Pero hay que prestar mucha atención.
Si entramos en una zona mientras tenemos el color equivocado, moriremos inmediatamente. Esto obliga a combinar el movimiento con la gestión del color, especialmente cuando ambas cosas se producen al mismo tiempo y tenemos que esquivar enemigos mientras buscamos el tono adecuado para continuar.
Hazte grande o pequeño cuando lo necesites
Neon Dodge tampoco se limita a jugar con colores. En determinados momentos podremos cambiar nuestro tamaño a voluntad.
Una pastilla nos hará más grandes y otra más pequeños, permitiéndonos adaptar nuestro cuerpo al escenario. ¿Hay un hueco demasiado estrecho? Quizás tengamos que reducir nuestro tamaño para atravesarlo. ¿Necesitamos afrontar una zona de otra manera? Puede que el tamaño sea la clave. En algunos momentos, cambiar de tamaño no será simplemente una posibilidad, sino la única manera de sobrevivir.
Un escudo para intentar respirar
A medida que avancemos por los niveles podremos desbloquear otra herramienta: el escudo rotatorio. Este escudo nos permite protegernos de los proyectiles, pero no funciona automáticamente. Tendremos que orientarlo correctamente hacia las amenazas para bloquearlas.
De nuevo, el juego convierte el movimiento y la posición en nuestra principal herramienta defensiva. No podemos quedarnos quietos esperando que el escudo haga todo el trabajo.
Un juego que quiere que sepas cuántas veces has muerto
Neon Dodge no pretende esconder su dificultad. De hecho, hace justo lo contrario.
El juego mantiene un contador de muertes que nos recuerda amablemente cuántas veces hemos fallado durante nuestra partida. Una forma bastante directa de decirnos: “sí, has muerto otra vez”.
Pero también tiene una recompensa para el extremo contrario: existe un logro para aquellos jugadores capaces de completar el desafío sin morir nunca. Y teniendo en cuenta la cantidad de cosas que pueden acabar con nosotros, conseguirlo parece toda una declaración de intenciones.
Un bullet hell donde disparar no sirve de nada
La propuesta de Mavixen resulta interesante porque toma una fórmula conocida y elimina una de sus características más reconocibles.
En Neon Dodge no podemos disparar. Los enemigos no son objetivos que tengamos que eliminar, sino obstáculos que debemos aprender a superar. Los proyectiles no se destruyen: se esquivan o se bloquean. Y el escenario tampoco es un simple decorado, ya que sus colores, tamaños y zonas peligrosas forman parte de los desafíos.
Todo gira alrededor de una misma idea: moverse bien. Cambiar de color en el momento adecuado, reducir nuestro tamaño para atravesar un hueco, utilizar una esquiva para pasar a través de un enemigo o colocar correctamente el escudo puede marcar la diferencia entre seguir avanzando y sumar otra muerte al contador.
Con su estética vaporwave y una dificultad que promete poner nuestros reflejos a prueba, Neon Dodge ya está disponible en Steam para quienes quieran comprobar cuántas veces son capaces de morir antes de dominar sus desafíos.
Aunque siempre queda la posibilidad de intentar conseguir ese logro.
Cero muertes. Buena suerte.



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