Análisis de Future Knight: un indie español tan absurdo como brillante
Studio Koba y Aeternum Game Studios nos llevan a un Tokio retrofuturista donde un robot y su tumor benigno tendrán que salvar la memoria de la humanidad
Hay juegos que llaman la atención por su apartado técnico, otros por su historia y algunos simplemente porque lees su premisa y piensas: “¿Pero qué demonios acabo de leer?”.
Future Knight pertenece claramente al tercer grupo.
Desarrollado por los estudios españoles Studio Koba y Aeternum Game Studios, y publicado por este último, el juego llegó el 13 de agosto de 2026 a PC, PlayStation 5, Xbox Series X|S y Nintendo Switch. Y después de jugarlo, puedo decirlo bastante claro: para mí es uno de los indies españoles del año, y eso tiene todavía más mérito teniendo en cuenta la cantidad de auténticas maravillas que están saliendo de España durante 2026.
Future Knight es un shoot ‘em up de acción 2D que mezcla disparos frenéticos, plataformas, grandes jefes y una estética inspirada en las antiguas pantallas LCD. Pero reducirlo a eso sería quedarse muy corto. Porque detrás de sus manchas de tinta, sus enemigos grotescos y su humor absurdo hay una propuesta tremendamente divertida y con muchísima personalidad.
Una estética que me llevó directamente a mi infancia
Uno de los grandes protagonistas de Future Knight es, sin duda, su apartado artístico.
El juego funciona como un homenaje a las antiguas consolas y maquinitas LCD de los años 80, trasladando sus limitaciones visuales a una propuesta moderna. Todo parece estar construido dentro de una calculadora y una pantalla de cristal líquido, con animaciones que recuerdan a manchas de tinta moviéndose por la pantalla.
Es una dirección artística realmente particular, porque consigue mezclar lo adorable con lo grotesco, apoyándose también en influencias del bizarrismo japonés y obras de Satoshi Kon.
Y aunque yo soy bastante más pequeño y evidentemente no viví aquella época de las primeras maquinitas LCD, la estética de Future Knight consiguió llevarme igualmente a mi infancia.
¿Por qué?
Porque me recordó a aquellas pequeñas consolas que te regalaban con un menú infantil en Burger King o McDonald’s, muchas de ellas con apenas dos botones y un juego sencillo de Astérix y Obélix o Sonic. También me hizo pensar en las típicas maquinitas que podías comprar en cualquier bazar por cuatro duros y que, en muchos casos, llevaban una copia del Tetris.
Esas son las máquinas que yo he recordado jugando a Future Knight.
Y creo que ahí está una de las grandes virtudes de su apartado artístico: no necesitas haber vivido los años 80 para entender la nostalgia que quiere transmitir.
Ocho horas para salvar la memoria de la humanidad
La historia tampoco se queda corta en cuanto a imaginación.
Estamos en el 23 de mayo de 1993. La Señora del Pasado, líder de la secta piramidal “Presente”, acaba de lavar su ropa interior y, de paso, ha conseguido borrar el cerebro de toda la humanidad.
Ante semejante panorama, nuestra única esperanza es un robot construido durante 30 años utilizando los restos de un actor de telenovelas de los años 90.
Ese robot es Future Knight.
Aunque, por supuesto, no está solo.
En su interior vive Two More, un tumor benigno con vida propia que, inexplicablemente, posee unos poderes extraordinarios.
Sí. El protagonista de este juego es un robot que combate acompañado por su tumor benigno.
Y cuanto más tiempo pasas con ellos, más sentido tiene que una idea tan absurda funcione tan bien.
La misión consiste en viajar al pasado, exactamente ocho horas antes del apocalipsis, para intentar evitar el borrado masivo de la memoria humana.
Cada nivel, denominado Bioma, representa una hora dentro de la agenda de la Señora del Pasado. Tendremos que sabotear sus planes mientras avanzamos por situaciones tan normales como un paseo por el parque o una visita a un buffet libre… aunque, evidentemente, en Future Knight nada permanece normal durante demasiado tiempo.
Dos personajes, una sola coreografía
La mecánica que sostiene buena parte de la jugabilidad es la posibilidad de alternar entre Future Knight y Two More.
Y no estamos ante dos personajes que simplemente tengan diferentes ataques. Sus habilidades son completamente distintas y están diseñadas para complementarse.
• Future Knight: fuerza bruta
Future Knight representa el músculo del equipo.
Cuenta con su Techno Blaster de plasma cuántico, puede realizar mordidas letales, rodar para esquivar ataques y utilizar armamento pesado para abrirse camino entre los enemigos.
Es el personaje que nos permite enfrentarnos a las amenazas de una manera más directa.
• Two More: agilidad y viscosidad
Two More es justo lo contrario.
Podemos expulsarlo del cuerpo de Future Knight para utilizarlo como una especie de proyectil viviente y realizar Super Dashes, trepar por las paredes gracias a su viscosidad natural, atacar a corta distancia y colarse por espacios estrechos.
Y aquí es donde la propuesta empieza a funcionar especialmente bien.
No se trata simplemente de cambiar de personaje porque uno tenga un arma diferente. Tenemos que aprender a utilizar a ambos como partes de una misma estrategia.
Podemos recuperar la vida de Future Knight utilizando a Two More y recuperar la energía de Two More mediante Future Knight.
Es una especie de baile constante entre ambos personajes.
De ahí que la propia filosofía del juego encaje tan bien con la idea de sinergia: por separado son útiles, pero juntos son mucho más peligrosos.
Disparar, esquivar y construir una estrategia
Future Knight puede parecer a primera vista un shoot ‘em up relativamente sencillo, pero tiene más profundidad de la que puede aparentar.
A lo largo de los niveles iremos recogiendo los misteriosos triángulos sectarios, elementos fundamentales para continuar nuestro camino hacia la verdad, mientras construimos nuestras posibilidades de combate.
No basta con avanzar disparando a todo lo que se mueva.
Tenemos que aprender cuándo utilizar la fuerza de Future Knight, cuándo expulsar a Two More, cuándo aprovechar su movilidad y cómo combinar sus habilidades para superar determinadas situaciones.
Además, los niveles cambian constantemente de planteamiento.
Ocho biomas y una carrera contrarreloj
La estructura de Future Knight está construida alrededor de esa cuenta atrás de ocho horas.
Tenemos ocho biomas, cada uno correspondiente a una hora en la agenda de la Señora del Pasado.
Y estos niveles no se limitan a avanzar siempre de izquierda a derecha.
Encontraremos fases con scroll horizontal, scroll vertical y físicas disparatadas, pasando por escenarios tan diferentes como peligrosas obras en construcción o cintas de sushi convertidas en auténticas trampas mortales.
Esta variedad consigue que el juego no se sienta excesivamente repetitivo, algo especialmente importante teniendo en cuenta que estamos ante una experiencia relativamente corta.
Y aquí llegamos a algo que para mí es importante destacar.
Future Knight es cortito, pero está muy bien aprovechado.
Jefes que parecen salidos de una pesadilla
Otro de los grandes puntos fuertes son sus jefes.
El juego nos enfrenta a una colección de bosses grotescos y completamente desquiciados, nacidos de una mente que parece haber decidido que la normalidad estaba sobrevalorada.
Y funcionan.
Los enfrentamientos exigen reflejos, conocer los patrones y aprovechar correctamente las habilidades de nuestros dos protagonistas. Además, consiguen mantener ese componente de sorpresa que caracteriza a buena parte de la aventura.
La variedad de situaciones y enemigos hace que cada enfrentamiento tenga su propia personalidad.
Una mezcla de adorable, grotesco y absurdo
Creo que una de las mejores formas de definir Future Knight es precisamente con esa combinación.
Por un lado tenemos una estética que puede parecer simpática y nostálgica, inspirada en las antiguas pantallas LCD.
Por otro, nos encontramos con personajes, enemigos y situaciones bastante grotescas.
Y en medio de todo eso aparece un humor negro, japonés y tremendamente bizarro, con sectas piramidales, un tumor benigno parlante y una historia que en ningún momento parece tener intención de tomarse demasiado en serio.
Los propios desarrolladores definen su narrativa como una historia menos pretenciosa y mucho más divertida, y creo que esa filosofía le sienta especialmente bien.
Future Knight no necesita justificar constantemente su absurdo.
Simplemente lo abraza.
Una banda sonora que acompaña perfectamente al caos
También quiero detenerme en la música.
La banda sonora es tronchante, y encaja perfectamente con el tono general del juego. No intenta convertir cada momento en una escena épica y solemne, sino que entiende que estamos ante una aventura completamente disparatada.
La música, los efectos de sonido, las situaciones y la estética trabajan juntos para construir una experiencia con una identidad muy marcada.
Y eso, en un mercado indie donde es fácil que determinados juegos terminen pareciéndose entre sí, tiene muchísimo valor.
Un homenaje LCD con personalidad propia
Future Knight podría haberse limitado a utilizar la estética de las antiguas maquinitas como una simple capa visual.
No lo hace.
La utiliza como punto de partida para construir todo su universo.
Las animaciones parecen manchas de tinta moviéndose dentro de una pantalla de cristal líquido, pero debajo de esa apariencia aparentemente sencilla encontramos animaciones dibujadas a mano, combates rápidos, plataformas, físicas, enemigos variados y enfrentamientos contra jefes que pueden ponernos las cosas bastante difíciles.
Es un pixel-art en “cristal líquido” que consigue diferenciarse desde el primer minuto.
Y personalmente creo que ese es uno de los mayores logros del juego.
Un indie español que merece atención
En 2026 estamos teniendo una cantidad espectacular de videojuegos independientes desarrollados en España, y Future Knight se ha ganado para mí un puesto entre los que más me han gustado.
No porque sea el juego más grande del año ni porque intente competir en duración con producciones mucho más ambiciosas.
Precisamente al contrario.
Sabe perfectamente qué quiere ser.
Una aventura de varias horas, directa, frenética, divertida, visualmente única y con suficientes ideas como para mantenernos entretenidos hasta el final.
La combinación de Future Knight y Two More funciona especialmente bien. La jugabilidad es sólida, los jefes son variados, la música tiene muchísimo encanto y la estética es sencillamente espectacular.
Conclusión: corto, redondo y tremendamente divertido
Future Knight es uno de esos juegos que cuesta explicar sin que la otra persona piense que te lo estás inventando.
“Es un shoot ‘em up sobre un robot construido con los restos de un actor de telenovelas de los 90 que viaja al pasado acompañado de un tumor benigno con vida propia para enfrentarse a una secta piramidal”.
Y, sorprendentemente, todo funciona.
Studio Koba y Aeternum Game Studios han creado una experiencia con una identidad propia enorme, que utiliza la nostalgia de las pantallas LCD para construir algo completamente nuevo.
Lo repito por última vez, para mí, estamos ante uno de los indies españoles del año. Y eso no es decir poco teniendo en cuenta títulos como Denshattack!, Crisol: Theater of Idols, Call of the Elder Gods, Duskfade, etc.
Es cortito pero redondo, con una jugabilidad fantástica, un humor japonés muy bizarro, una banda sonora que me ha sacado más de una sonrisa y un apartado artístico impecable.
Si os gustan los shoot ‘em up, las plataformas, los jefes difíciles o simplemente los videojuegos que se atreven a hacer algo diferente, Future Knight merece que le deis una oportunidad.
Y si alguna vez os regalaron una de aquellas maquinitas de dos botones en un menú infantil o comprasteis una copia sospechosamente barata del Tetris en un bazar, probablemente su estética os resulte tan familiar como me ha resultado a mí.
Ahora solo queda salvar la memoria de la humanidad. Tenemos ocho horas.



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